3 máximas maestría en desarrollo personal, según Salvador Mingo (Primera parte)

Por Mario Hernández

El empresario e influencer digital Salvador Mingo sugiere tres máximas para obtener maestrías en nuestro desarrollo personal: como número uno resalta que la maestría no es un estado alcanzar, sino que es un viaje por el que vivir; en la máxima número dos, nos recomienda encontrar modelos a seguir para emular y grabar mentalmente la habilidad deseada; y como tercera máxima destaca que una mala imagen de sí mismo conduce a un pensamiento auto destructivo.


Respecto a la primera máxima, el fundador del programa “Conocimiento Experto”, expone que la mayoría de las veces realizamos nuevas actividades con un objetivo singular dominarlas, ya sea tenis, ajedrez o un nuevo trabajo. Las nuevas actividades pueden pasar de emocionantes a frustrantes.


“Una vez que llegamos al punto en que nuestra falta de talento parece estar mirándonos a la cara, es tentador rendirse. Pero no deberías. Es posible que todavía tengas una oportunidad de dominar. Si cambias tu forma de pensar. El primer paso aquí es repensar tus motivaciones para aprender una nueva habilidad”.


Señala que muchos de nosotros buscamos el reconocimiento simple a los demás y la satisfacción que esto conlleva, pero si practicas tenis hasta que puedas hacer un puñado de golpes impresionantes. Vencer algunos de tus amigos y ser felicitado por los espectadores sólo tendrás la motivación para mejorar hasta cierto punto.

Sin embargo, destaca que “una vez que hayas alcanzado un nivel de habilidad que sea suficiente para obtener un poco de reconocimiento, te encontrarás atrapado en tu zona de confort. Intentar nuevos tiros o competir contra oponentes más desafiantes se vuelve desalentador, ya que temes no verte también mientras juegas”.


Un verdadero maestro desarrolla sus talentos, empujándolos por el bien en lugar de perseguir elogios y ánimos, afirma al agregar que otra clave para la maestría es tu enfoque del aprendizaje en sí, es decir, cultivando un cierto respeto por el proceso.


“Si quieres dominar el tenis, debes aceptar que tomará tiempo, paciencia y perseverancia perfeccionar tu golpe de derecha. Aprender no es algo que haces por un tiempo hasta que eres lo suficientemente bueno. Es un viaje continuo al cambiar tu mentalidad. Descubrirás que eres capaz de dominar todo lo que te propongas”.

El inversionista sostiene que aprender no se trata de qué tan rápido adquieres nuevas habilidades o qué tan talentoso o en forma estás cuando comienzas sino que tiene que ver con el viaje que emprendes en el camino. Entonces el estudiante que muestra la mayor promesa durante las primeras lecciones de tenis podría no ser el que sobresalga, mientras que un jugador inicialmente más torpe, con una mentalidad de maestría, es mucho más probable que se convierta en un profesional.


Pero si bien una mentalidad de maestría nos ofrece un camino claro hacia la excelencia, nuestra sociedad parece rechazarlo a cada paso, por lo que es importante que sepas que lo que se trata es disfrutar el proceso, agrega.


"No olvides la enseñanza. La maestría no es un estado alcanzar, sino un viaje por el que vivir".


Fuente: Canal de Salvador Mingo

Te puede interesar: Momento de reflexión empresarial para salir fortalecido de esta crisis: Patricia Armendariz

Mario Ramón Hernández López

El autor es periodista político y económico desde hace 16 años. Es consultor de emprendimiento social dentro del Sistema InnovaUNAM. Actualmente es bloguero de negocios en el portal elempresario.mx, y escribe sobre marketing en la revista NEO.

En el 2010 fundó la Agencia Periodística Personalizada que lleva su nombre www.agenciamariohernandez.com, firma pionera en México especializada en Periodismo de Marca.

CONTACTO